¿Quien soy yo para escribir un libro? Con todos los buenos escritores que hay por ahí…

¿Y si mi libro no es suficientemente bueno?, ¿Quién va a querer comprarlo?

¿Quién va a querer leer más artículos sobre motivación y desarrollo personal en el blog de un desconocido?

Este tipo de pensamientos son los que más horas de sueño me robaron en el pasado.

Llevo más de dos años en esto de escribir y compartir contenidos y he tenido la suerte de conocer a personas que han pasado, o están pasando, por esos miedos que pueden surgir a la hora de compartir con el mundo aquello que escribimos.

Existen todo tipo de miedos antes de publicar: a no ser lo suficientemente bueno, a no creer en nosotros mismos, a no saber vender, a que nuestra gente más cercana no nos comprenda, a que no se valore nuestro esfuerzo.

En definitiva, miedo a entrar en un nuevo mundo en el que nos sentimos intrusos.

Hace dos años, mientras estaba escribiendo mi libro Tu Vida Contigo sentía constantemente una voz que me susurraba diferentes mensajes maléficos: “¿quién te has creído que eres?, ¿qué haces tú escribiendo un libro?”, “este no es tu trabajo”, “no le va a gustar a nadie”,…así toooodo el día.

De hecho no le conté a nadie que estaba escribiendo un libro hasta que prácticamente no estuvo acabado y casi publicado, ni siquiera a mis familiares más cercanos.

Hoy me doy cuenta de lo realmente equivocado que estaba por pensar de esta manera. Después de luchar contra mi mismo, reuní el valor suficiente para publicar mi libro y, sobre todo, para hablar públicamente de mi pasión por escribir y compartir conocimiento.

Si tú hoy estás pensando en crear un nuevo proyecto pero sientes miedo, quizá pueda darte cuatro ideas que a mi me ayudaron a vencer ese miedo:

1. Valora lo que Sabes. Tú eres Único. 

Para crear un libro o blogg sobre jardinería no es necesario ser el mejor jardinero del mundo. Sólo es necesario que tú sepas un poquito más que la media de la población que no es profesional en ese sector y muchas ganas de compartir lo que sabes.

Solemos cometer el error de pensar que siempre habrá alguien mejor que nosotros en nuestro campo profesional y que entonces nosotros no podemos aportar más valor del que ya existe en el mercado.

Y sí, es cierto. Siempre habrá alguien que sea mejor que tú profesionalmente, pero esto no debe ser una traba para que tú no te dediques a ello.

Cada persona es diferente y puede (y debe) aportar su propio valor. Tú eres único y tú harás las cosas de manera diferente a otros profesionales de tu sector.

Lo importante es que adquieras la actitud de aportar más valor a lo que haces, que pongas toda tu pasión al servicio de los demás. Y que impregnes tu sello personal a tu trabajo. 

Eres único, ahora sólo debes creer que lo eres. Así podrás ofrecer lo mejor de ti mismo al mundo.

2. No temas a las Críticas. Sé Tú mismo y Molesta. 

Cabe dejarlo claro desde un principio: no le puedes gustar a todo el mundo. Y tampoco debes pretenderlo.

De hecho, es casi una necesidad saber que hay gente a la que no les gusta tú, ni tampoco lo que haces. Como diría Risto Mejide: “Si cuando hablas, nadie se molesta, es que no has dicho absolutamente nada”.

El gran problema es que nos educaron para no molestar, para que los demás no se sintieran ofendidos por lo que hacemos. Y esa mentalidad es culpable, en gran parte, de que no nos atrevamos a soñar.

Es más importante que vivas tu vida como tú quieres, molestando a muchos, que no molestar a nadie y vivir de una forma que no se corresponde con tus valores e ilusiones.

Una vez una persona me dijo que no creía en lo que yo escribía, que para ella ese tipo de temática (refiriéndose al desarrollo personal), no eran mas que chorradas. Y tiene todo el derecho a pensar así. Pero sé que hay otra gente a la que sí le gusta lo que escribo, y esa es la gente a la que me debo.

Mi blog y mi libro no son para cualquier persona, lo tengo muy claro, pero sí es para un público determinado. Como tantos otros productos que hay en el mercado, no existen los productos y/o servicios para todos. Y esta idea a mi me relaja una barbaridad.

Sé auténtico, sé tu mismo. Molesta a cuantos haga falta si con ello consigues ser tú mismo.

3. Crea tu propio Estilo. Conócete. 

Lo más importante para encontrar tu propio estilo es conocerte. Cuanto más te conozcas, mejor podrás definir tu estilo.

Yo llevo dos años dedicándome a escribir sobre temas de motivación y desarrollo personal y considero que todavía no me conozco del todo.

Somos diamantes en bruto, sobre todo aquellos que todavía estamos empezando.

Dedicar tiempo a pensar en nosotros mismos para encontrar nuestro propio estilo es algo que acostumbramos a dejar de lado, pero es mucho más importante de lo que parece.

Piensa en ti y en lo que quieres cada día de tu vida. ¿Cómo vas a saber a donde quieres ir si nos sabes quién eres?

Hay tanto de todo en el mercado y admiras a tanta gente que es normal quererte parecer a esos que consideras un referente. Y eso, en principio no es malo, pero llega un momento en que debes saber quién eres y cómo vas a actuar para diferenciarte del resto.

4. Lo que Escribes tiene un Valor…¡y un Precio!

Que a ti no te cueste hacer lo que te apasiona, no significa que eso no tenga valor. Si te gusta escribir, lo lógico es que disfrutes escribiendo y eso precisamente puede hacerte perder tu percepción de que tu producto puede venderse.

Tendemos a infravalorar aquello que hacemos de forma natural, porque no nos supone un esfuerzo especial, como puede ser ir a trabajar a un trabajo que no te gusta.

“No te esfuerces nunca”, dice Sergio Fernández. Refiriéndose a que si haces lo que te gusta, dejarás de considerarlo un trabajo. 

El mero hecho de invertir tiempo a un proyecto ya le otorga un valor, si además ese proyecto ofrece valor, tiene que tener un precio.

Sí creo que hay que ofrecer productos gratis, pero éstos no pueden convertirse en ejemplo de todo lo que hagas. Lo malo de las cosas gratis es que, si se mantienen así durante demasiado tiempo, pierden valor comercial.

Si tu objetivo es llegar a cuantas más personas mejor, debes cobrar por aquello que haces. No debes cobrar por todo, pero sí por los productos y servicios que tú decidas.

Si tienes un blog en el que publicas de formar regular, ya estás ofreciendo un servicio gratuito: tus contenidos. Eso no es incompatible con vender un curso o un Ebook utilizando esa misma plataforma.


Por último déjame decirte que si lo que escribes lo haces desde el corazón, con la labor de ayudar a los demás, y te sientes muy bien mientras lo haces, será  muy difícil que no obtengas un buen resultado.

Espero que estas cuatro ideas puedan servirte para perder ese miedo a hacer aquello que te apasiona.

Si actualmente estás viviendo con este tipo de medios o sí ya los has superado, no dudes en dejar un comentario debajo de este post, comentando tu experiencia. Me encantaría conocer tu caso.

Por otro lado, si lo que estás pensando es en escribir y publicar un libro, pero no terminas de decirte, puedo recomendarte el artículo Por qué deberías Escribir y Publicar un Libro

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