¿Piensas cómo podrías estar más motivado?, ¿te preguntas cómo podrías hacer las cosas con más energía e ilusión, sintiéndote mejor contigo mismo?

Si no sabes muy bien como encontrar esa cosa llamada “motivación”, te recomiendo que sigas leyendo.

A menudo la respuesta más sencilla es la más válida. A la pregunta “¿cómo puedo estar más motivado”, podemos contestar con una afirmación que sorprende por su simpleza: “haciendo lo que sí debes hacer”.

Encuentra algo que ames tanto que no puedas esperar a que amanezca para hacerlo otra vez, Steve Jobs.

Nada motiva más que hacer aquello que te gusta, ¿no es así? , ¿Acaso alguien te tiene que obligar a que animes a tu equipo favorito o a que te sientes a ver esa serie de televisión que te tiene tan enganchado?

Cuando realizas actividades que te llenan y dan vida, la motivación aparece sin buscarla. Es casi magia.

El problema es cuando te auto-impones hacer actividades que no son de tu agrado, que no te ilusionan. ¿Cómo pretendes estar motivado haciendo algo que detestas hacer? Parece difícil, ¿verdad?

En tu interior, sabes sobradamente quien eres y qué debes hacer, a qué debes dedicar tu vida y con quien quieres pasar más tiempo. Todo lo que no sea hacer eso es lo que jamás podrá motivarte.

Nadie mejor que tú sabe qué necesitas para sentirte realizado. Y sentirte realizado es estar motivado de forma constante, en cada momento, día tras día.

Estar desmotivado es la consecuencia directa de estar haciendo aquello que no deseamos hacer, es encontrarse en un lugar donde en realidad no queremos estar.

¿Como puedo encontrar mi motivación?

Puede que estés pensando “todo esto es muy bonito, ¿pero cómo voy a encontrar motivación si me paso ocho horas en un trabajo que no me gusta?”

Si este es tu caso, te diría que empezaras a caminar hacia ese lugar donde sí quieres estar, que emprendieras un viaje hacia tu propia isla de motivación. Aunque sólo sea unos minutos al día.

Haz cada vez más lo que tienes que hacer y cada vez menos lo que no tienes que hacer, Sergio Fernández.

Cuando empiezas a hacer, cada día, algo que te acerque un poco más a donde quieres estar, tu motivación empezará a crecer –antes incluso- de haber llegado a tu destino.

La gente que viven el éxito en sus vidas, siempre te dirán que lo importante no es la meta, sino el camino recorrido hasta lograr tu sueño. ¿De qué te sirve caminar ocho horas por la montaña para llegar a un lugar paradisíaco, si no has disfrutado del camino? De muy poco.

Toma el hábito diario de dedicarte a aquello que te enriquece como ser humano, aquello que de verdad te motiva. Cuando lo hagas, tu felicidad llegará más pronto de lo que puedas imaginar.

Estar motivado es la consecuencia natural de trabajar cada día en tu propósito. Si tu situación actual no te lo permite prueba a dedicarle un rato cada día a ese propósito y comprobarás como te transformas en alguien más motivado y feliz.

Este artículo se basa en uno de los capítulos de mi libro “Tu Vida Contigo,¿preparado para autogobernarte?”(2015).

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