Recién estrenado este año, puede que ya estés planteándote nuevos proyectos de cara a un futuro inmediato. Lo que debes preguntarte es: ¿seré realmente capaz de alcanzar mis nuevos propósitos en 2017?

Una especie de sensación de déjà vu se puede estar apoderando de ti en estas fechas. Porque ya has vivido otros principios de año, donde tu cabeza no paraba de darle vueltas a futuros cambios y propósitos que querías conseguir.

Me vas a permitir que hoy ejerza el poco agradecido papel de aguafiestas, tan sólo para recordarte que muy pocas veces conseguiste cumplir con los objetivos que te marcaste en navidades pasadas, ¿me equivoco? Es ahora cuando debemos preguntarnos: ¿por qué no soy capaz de mantenerte firme para cumplir mis nuevos objetivos?

No sirve de nada hacer propósitos de año nuevo si no estás dispuesto a marcarte un plan de acción

De nada te servirán tus muchas ganas de adelgazar, hacer deporte o conocer a gente nueva si no estás dispuesto a estudiar cómo conseguir esos nuevos objetivos. A continuación te muestro 3 pasos para conseguirlo:

1. Pasa del Pensamiento a la Acción. Trabaja y Fórmate

Trazar un plan es la clave para “forzarte” a hacer aquello que te has propuesto. Pasarte el día pensando no conseguirá que cumplas tus objetivos, necesitas pasar a la acción. Esta acción, suele ir acompañada de un aprendizaje nuevo y previo. Plantearse nuevos retos implica estar dispuesto a evolucionar como persona, es estar dispuesto a “sacrificar” parte de nuestro tiempo para invertirlo en trabajar en aquello que deseamos conseguir.

En 2015 me propuse crear un blog sobre desarrollo personal y motivación para personas. El primer problema con el que me encontré es que no tenía ni idea de cómo hacer un blog. Así que tuve que leer artículos, ver vídeos tutoriales y hablar con gente que utiliza herramientas de creación de blogs, para aprender a hacer el mío. Ese blog es este que ahora estás leyendo.

La gente que alcanza sus objetivos son aquellos que están dispuestos a dedicar tiempo a formarse para lograrlos. No basta con proponérselo, hay que entrar en acción.

Cuando tengas en mente un nuevo objetivo, pregúntate qué conocimientos necesitas y dónde puedes encontrarlos.

2. Busca a la Gente que te Apoye e Inspire

Si quieres ser un buen cocinero, pásate el día al lado de un buen cocinero

¿A quien conozco que ya haya logrado lo que yo quiero?  ¿Cómo lo ha conseguido?

Todos tenemos referentes, “ídolos” personales que lo son por haber conseguido algo que a nosotros nos gustaría llegar a alcanzar. Esas personas son una parte esencial a la hora de fijarnos nuevos objetivos, ya que nada motiva más que conocer el testimonio de una persona que ha alcanzado nuestro futuro objetivo. Si quieres ser un buen fotógrafo, tarde o temprano, deberás hablar con alguien que ya es un profesional de la fotografía. Y si no lo conoces personalmente no pasa nada porque ahí están las redes sociales para conocer –e incluso ponerte en contacto- con la gente que admiras.

Actualmente, yo mantengo contacto con gente que admiro profesionalmente, algunos los conozco personalmente y otros no, pero gracias a Twitter, Facebook o YouTube puedo saber de sus logros e incluso de su manera de actuar y trabajar. Te sorprenderá comprobar la predisposición a compartir sus conocimientos y su manera de actuar, que tienen algunas personas de éxito.

Pero no todo se basa en tener ídolos, ¿quienes son las personas de tu entorno en las que te puedes apoyar? En ocasiones, alguien cercano a nosotros puede ser un gran apoyo a la hora de conseguir nuestros objetivos. Quizá sea tu pareja, tu hermano o un amigo.  Una persona que cree en ti y que te anima a seguir adelante y que no tiene por qué conocer la manera de alcanzar tu objetivo. Rodéate de esos “coaches personales” que lo son sin saberlo.

Y por duro que pueda parecer, aléjate de aquellos que intentan boicotear tus ilusiones, esos que no hacen mas que persuadirte para que sigas sin hacer nada novedoso, para seguir siendo el mismo de siempre. Esa gente aniquila tus objetivos e ilusiones, así que permanece todo lo lejos que puedas de ellos.

3. Anticípate a la Adversidad. La Mejor Defensa es un Buen Ataque

Piensa en todas las situaciones adversas y los obstáculos que vas a encontrar a la hora de mantenerte firme en tus nuevos propósitos.

Somos débiles por naturaleza, así que debemos dibujar un entorno adecuado para no sucumbir a las tentaciones de abandonar nuestros nuevos objetivos. Si te has propuesto dejar de comer bollería industrial, no puede ser que tus armarios de cocina estén llenos de donuts y magdalenas. Debes facilitarte las cosas para que no debas replantearte constantemente aquello que te has propuesto conseguir.

Diseña un plan de contraataque para aquellos momentos de debilidad, que seguro terminarán apareciendo. Si quieres comer sano, debes pensar qué hacer si a media tarde te asalta el gusanillo, mientras estás en la oficina. Diseña un plan para no ir corriendo a la máquina de vending, donde sólo encontrarás alimentos hiper-calóricos.

Ejemplo para una persona que se ha propuesto seguir una dieta:

Momento de Debilidad: Tengo  ganas de picar algo entre comidas. Plan de contraataque: Comeré una pieza de fruta que he guardado en mi cajón.

Esto que puede parecer tan obvio, te evitará tener que improvisar constantemente, evitará que entres en conflicto con tu voluntad y te ayudará a mantenerte firme a la hora de conseguir aquel propósito que anhelas cumplir. Planificar intencionadamente los objetivos ayuda a mantener la motivación y a conseguirlos, así que olvida todo aquello que hiciste en el pasado y que no ayudó a conseguir las metas con las que habías fantaseado. Entra en acción, traza un plan y sé constante y disciplinado.

Oblígate a cumplir tus sueños, no te duermas soñando.

Imagen: Pixabay

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