Piensa en el hecho de envidiar a alguien, ¿te hace sentir bien la envidia?, ¿crees que es algo positivo enfadarte con alguien por el hecho de tener algo que tú no tienes y que ahora te parece inalcanzable?

Todos sentimos envidia en algún momento de nuestras vidas y sí, la envidia sólo te perjudica. Aprovechar algo tan negativo como es la envidia y transformarla en algo positivo está al alcance de todos, basta con saber cómo utilizarla en nuestro beneficio.

Te contaré un secreto: aquel que envidias quizá te envidia a ti. ¿Crees que al gerente de tu empresa no le gustaría cambiarse por un empleado, con menos responsabilidades, en algún momento de su vida?, ¿no piensas que una persona famosa daría parte de su fortuna por poder pasear tranquilo por la calle como lo haces tú? Vivimos en una sociedad en que está mal visto que a uno le vaya bien, las personas optimistas o consideradas de éxito son siempre el blanco de críticas, malas opiniones y mucha, mucha envidia.

Eliminar la envidia de nuestras vidas es más sencillo de lo que puede parecer, sólo hay que pensar como lo hizo un señor que se llamaba  Aristóteles. Este filósofo aseguraba que la filosofía nace de la admiración hacia todo lo que compone este mundo, una admiración que es el resultado de la reflexión del hombre una vez advirtió que toda realidad se basa en un sentido y una racionalidad. Esta admiración hacia el mundo también incluiría la admiración hacia diferentes personas y es ahí donde está la clave: admirar en lugar de envidiar.

Convierte tu envidia en admiración y verás como cambia el modo en que aprecias a las personas. Ve al fondo del asunto y piensa por qué envidias a las personas que envidias. Empieza a admirar, a buscar personas que se conviertan en referentes para ti, e intenta copiar aquello que puede ser para ti un ejemplo de conducta. Si llegas a comportarte como aquello que quieres ser acabarás convirtiéndote en ello. Si tu problema es la timidez, fíjate en alguien de tu entorno que sea extrovertido y estudia su patrón de comportamiento y empieza a imitarlo. De esta forma, lo que empezó como envidia puede convertirse en una admiración que te funcione como detonante de talentos y habilidades que hasta ahora estaban dormidos.

Cuando envidias algo de alguien, te lo estás negando a ti mismo, Raimon Samsó

Todos necesitamos referentes que nos sirvan de inspiración y motivación para alcanzar nuevos objetivos, personas que nos sirvan de guía para nuestras vidas. Incluso los líderes mundiales tienen ídolos a los que siguen e imitan en algún aspecto de sus vidas. Así que recuerda robar todo aquello que tanto te gusta de otros y que quieres que se convierta en parte de ti. Tacha de tu diccionario la palabra “envidia” y escribe encima la palabra “admiración”, hazlo y empezarás a disfrutar de los beneficios que seguro acabarán llegando.

Imagen: Pixabay

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