¿Qué es el éxito profesional?, ¿lo has visto alguna vez cerca?, ¿sabes dónde encontrarlo?, ¿consideras que ya vives ese éxito profesional, tan anhelado por la mayoría de profesionales?

No es fácil hablar de éxito y debo confesar que he tenido serias dudas antes de decidirme a escribir este artículo. Porque el éxito, en cualquier ámbito de la vida, es algo que no deja de ser muy subjetivo. Lo que para una persona puede significar éxito, para otra puede no tener la más mínima importancia.

Creo que el éxito profesional llega cuando eres respetado por tu comunidad y tu equipo (tienes una buena marca personal), trabajas en proyectos que te ilusionan y cobras la cantidad de dinero que te permite vivir bien, sin pensar que esté por debajo de lo que consideras justo. Esa combinación de factores es lo que es para mí el éxito profesional.

Evidentemente, esta visión es muy discutible porque quizá haya alguien que opine que lo más importante es tener un salario con muchos ceros o, al contrario, habrá quien se conforme con trabajar en aquello que le apasiona, al margen de su retribución económica.

Independientemente de tus prioridades de vida y profesión, existen una serie de hábitos que son considerados dañinos de cara a tener éxito. Ahí van cinco:

1. No cuidar las relaciones profesionales

Las empresas las forman las personas. Da igual que trabajes en Nike, que seas escritor o que tengas una tienda de pollos, es básico cuidar las relaciones que mantengas con otros profesionales y/o clientes.

Sin una red de negocios sana, te será prácticamente imposible llegar a acuerdos, acceder a nuevos proyectos, fidelizar a clientes/seguidores o conseguir más ventas.

Afortunadamente, las relaciones profesionales dependen de ti, así que no te  permitas tener un mal día con nadie. Nunca.

2. No solucionar los problemas con rapidez

Si has tenido una discusión con un compañero, un comentario tuyo en una red social se ha mal interpretado o un cliente no está satisfecho con su compra, soluciónalo de inmediato.

A todos nos gusta que un camarero nos cambie el plato si no nos gusta la comida.

No aplaces la resolución de un problema por el hecho de que te suponga enfrentarte a una situación desagradable.

Un problema, sostenido en el tiempo, no hará mas que agrandarse, así que conviene eliminarlo antes de que sea demasiado tarde.

Actualmente, se valora mucho a los profesionales que son rápidos solventando problemas.

3. No invertir en formación

Si no te renuevas estarás profesionalmente muerto.

Como profesional, y de forma continuada, deberías invertir parte de tu tiempo y capital en formación. Tu formación de hoy estará desfasada mañana, se acabó aquello de pensar que, terminada la carrera, serías la persona más competitiva del mercado.

Vivimos en un tiempo donde la competitividad es cada vez más agresiva y veloz. Hay infinidad de profesionales que hace mejor lo que tú haces y que no para de formarse.

En tu tabla excel de “Gastos Anuales”, deberías incorporar la columna de “formación” para dedicar parte de tus ingresos a este cometido.

Como dice Raimon Samsó: “cuando no sepas en qué invertir, invierte en ti mismo”.

4. Hacer trampas

No existen las fórmulas fáciles para el éxito, si te empeñas en creer en la magia para ser un buen profesional, terminarás haciendo trampas.

Te dediques a lo que te dediques, seguro que vendes algo. Si mientes acerca del producto que vendes, para aumentar tu margen de beneficio, estás siendo tramposo y -a medio o largo plazo- terminarás perdiendo. Tu marca personal se verá perjudicada y deberás mover mar y montaña para recuperar la confianza de tus clientes.

Hay tantas trampas como personas en este planeta. Trampa es no ser sincero con tus clientes, es plagiar un producto e intentar venderlo, es trabajar por cuenta ajena y no rendir lo suficiente en la empresa que te paga.

5. No tener “La Actitud” que multiplica

Sin duda alguna, este es el punto más importante de este artículo.

Dice Victor Küppers que nuestra actitud es clave para conseguir cualquier proyecto de vida, que una buena actitud multiplica aquellas cualidades que podamos tener. El profesional mejor formado del mundo, de poco sirve si muestra continuamente una actitud negativa.

Saber manejar tus emociones, encajar las críticas, estar dispuesto a ayudar (incluso a tu competencia) y saber auto-motivarte, son algunas de las claves que serán parte tu capital humano. Es sólo cuestión de actitud.


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Al margen de lo que cada uno entienda como éxito profesional, debemos tener en cuenta que existen hábitos que son perjudiciales para nuestra carrera. Detectarlos para no repetirlos es uno de los retos que, con más entusiasmo, debería afrontar cualquier profesional.

Si conoces algún hábito más, no dudes comentarlo debajo de este post. Te estaré muy agradecido.

¡Feliz éxito!

Imagen: Pixabay

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